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SERES PEQUEÑOS TRAVIESOS EN CHAPIQUIÑA
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La leyenda que presentamos en esta oportunidad ha sido recopilada por Alejando Dávalos, representante del IIEE en la ciudad de Iquique en Chile.
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Los hechos ocurren en las cercanías del poblado de Chapiquiña, lugar localizado en la comuna de Putre, Provincia de Parinacota, que forma parte de la Región de Arica y Parinacota, al norte de Chile. Está situado al norte de Belén y al sur de Putre. Según el último censo (año 2002) este poblado tenía unos 60 habitantes y el significado de su nombre en lengua aimara significa “cama de espinas”.
El protagonista es Mario Otero, persona avalada por nuestro corresponsal quien lo conoce hace años y da crédito de su seriedad y honestidad.
Los hechos:
Mario se encontraba con su pareja en una festividad en aquel poblado de Chapiquiña, fiesta tradicional realizada por los lugareños todos los años donde acuden muchas personas de diferentes poblados cercanos.
A las 18,00 horas Mario y su pareja tienen una discusión lo que determino que Mario se retirará de la festividad y decidiera regresar a Arica. Lo hace con rumbo a la localidad donde llegaban los buses de transportes a la ciudad. que lo traería de vuelta a la ciudad.
Cuando inicio su caminata comenzó a oscurecer y este joven para llegar más rápido decidió tomar un camino cerca de un río que pasa por el lugar. Decide cruzar el río por un puente de troncos. En el momento justo que esta sobre el puente siente que lo empujan de la espalda cayendo al río. La mochila que llevaba en sus espaldas le impide nadar, pero con esfuerzo llegó a la orilla pero siente que alguien intenta hundirlo en el agua jalándolo de los pies. En su desesperación trata de aferrarse a la orilla pero alguien le seguía jalándolo de los pies hundiéndolo reiteradas veces. Recuerda que mientras pasaba esto escuchaba risas de niños; para poder salir de dicha situación opta por deshacerse de la mochila, soltarse, y dejar que el rio se lo lleve y así salir por otro sitio. Recuerda, mientras lo hundían en el rio, veía al borde de este en la semi oscuridad siluetas de seres pequeños que reían como niños.
Logra llegar al pueblo donde se encontraba la locomoción tiritando no por lo mojado que estaba, sino por la situación pasada. Relata que unos lugareños lo auxiliaron al verlo así, llevándolo a una posta médica donde él contó lo sucedido y los lugareños le dijeron que nadie pasa por ese lugar ya que acontecen muchas cosas anormales.
En consultas posteriores a otros lugareños, todos comentan la existencia de estos pequeños seres que al parecer les gusta molestar a los aldeanos de las cercanías y por esta razón ese camino es bastante poco transitado. Fuente: Alejandro Dávalos - Iquique- Chile |
¿INTRATERRESTRES EN EL DESIERTO DE CHILE?
Los "gentiles" aparentemente son de mal agüero En Chile, según lugareños de las localidades de Chusmiza, Poroma y varios lugares del interior de la 1º Región, se comenta en forma sigilosa, que conocen por generaciones a una raza de diminutos seres bípedos de unos 15 a 17 cm. de altura, habitantes de un mundo subterráneo existente en pleno desierto de Atacama.
Los ancianos del lugar les denominan "gentiles". Según la cultura aymará, todo lo que provenga del cielo es divino, y lo que provenga de abajo es maligno. Este concepto hace que la gente del interior evitará el contacto con estos diminutos seres, teniendo siempre un cierto recelo. En la zona se comenta, que lugareños del interior a través del tiempo, se han topado con los "gentiles", sobre todo en las noches de luna llena, ya que estos al ser habitantes del subsuelo no toleran la luz solar, esto les provocaría la muerte, pues sus grandes ojos almendrados solo están aptos para la visión nocturna.
Basándonos siempre en comentarios de los ancianos del lugar, estos diminutos seres mantenían contacto con los antiguos incas y les informaban de los lugares donde se encontraban las betas de oro, y este sería el secreto que ese imperio manejara gran cantidad del metal precioso. También los más viejos recuerdan que cuando existía algún problema entre los campesinos, los "gentiles" castigaban a los agricultores dañándole las plantaciones por debajo de la tierra, amaneciendo estas completamente secas.
No es extraño encontrarse con personas muy ancianas en las zonas limítrofes con Bolivia, que aún temen a estos "gentiles", más aún, antiguos habitantes de la localidad de Poroma aseguran conocer un lugar alejado del pueblo, entre los cerros existiría una antigua ciudadela de barro, abandonada por mucho tiempo y en perfecto estado de conservación atribuida a estos diminutos "gentiles".
En relación a lo anterior, el extraño ser encontrado en La Noria, salitrera abandonada en el desierto de Chile, y que permanece en poder del IIEE-España para su análisis, entra dentro de esta catalogación, según muchas personas consultadas hasta la fecha en estos lejanos poblados del norte de Chile. ¿Una romántica leyenda antigua?
Nosotros recopilamos, investigamos, y exponemos… que cada uno de los lectores saque sus propias conclusiones. |
Fuente: www.iiee.cl - Alejandro Dávalo |
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